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¿Puede el banco compensar mis saldos bancarios?

 

Es habitual que una misma persona tenga varias cuentas en la misma entidad. Esto puede dar lugar a que en algunas ocasiones una cuenta tenga un saldo positivo y la otra un saldo negativo. Entonces se puede producir la situación que el Banco, motu propio, proceda a compensar ambos saldos.

 

En ocasiones, esta compensación incluso favorece al titular, quien quizá se ha descuidado respecto a los recibos que se van cargando en una cuenta hasta llegar a alcanzar números rojos. Y sin embargo, es titular de otra cuenta con suficiente dinero para evitar, con una compensación, el incremento de intereses por descubierto, que pueden resultar una sorpresa desagradable.

 

Pero la compensación, en otras ocasiones, puede ocasionar una grave inconveniencia para el titular de las cuentas, que puede, tras operar la compensación, verse sin saldo suficiente en ninguna de las cuentas para atender recibos o pagos a terceros que pueden ocasionar graves consecuencias y responsabilidades.

 

Es necesario plantearse cuales son los requisitos exigidos por el Servicio de Reclamaciones del Banco de España para que pueda procederse de forma correcta a la compensación de saldos por la entidad financiera.

 

En primer lugar, se exige que no exista retención o contienda promovida por terceras personas, como pudiera ser un embargo, una retención o una reclamación de saldo por el cotitular de la cuenta.

 

En segundo lugar, que exista identidad de los titulares de las cuentas, de tal forma que el deudor de la entidad sea el titular de los fondos en otra cuenta de la misma entidad. No bastaría por ejemplo, si se es titular de una cuenta y autorizado en la otra.

 

En tercer lugar, que dicha operación de compensación esté expresamente autorizada por el cliente o, en su caso, prevista de forma clara y terminante en el documento contractual suscrito.

 

El servicio de Reclamaciones del Banco de España considera además necesario que se notifique expresamente al interesado su voluntad de compensar.

 

Es evidente que la lealtad contractual del Banco es el presupuesto de las buenas prácticas, y por supuesto, este no debe hacer nada que perjudique al cliente incurriendo en actuaciones que puedan dejar al clientes con una situación económica transitoria de falta de liquidez, por haber practicado una compensación ni anunciada ni autorizada.

 

Ante una mala práctica bancaria caben tres opciones: la negociación, la reclamación extrajudicial y la reclamación judicial.

 

Obviamente, dado que se supone que entre banco y cliente suele existir una duradera relación fruto de tener contratados productos como hipotecas, depósitos a largo plazo, etc, lo mejor será siempre recurrir a la vía negociada.

 

Cuando la negociación no da su fruto y el banco no asume la indemnización de daños y perjuicios causados o las devoluciones que procedan, no hay más remedio que acudir a cualquier de las otras dos vías. La primera de ellas, la reclamación extrajudicial, lo será ante el departamento de atención al cliente del propio banco o mediante reclamación al Servicio de Reclamaciones del Banco de España.

 

Y en último extremo, quedaría la vía de acudir a los tribunales, reclamando la restitución o indemnización que proceda.